El Budismo no tiene una meta. Lo que ocurre es que la gente de este mundo lo necesita, de modo que aporta algo a la gente, pero no precisa de una meta determinada. De entre toda la gente de este mundo, algunos saben que hay aflicciones pero otros no lo saben. Lo único que hace el Budismo es evidenciar el problema fundamental de los seres humanos. Las aflicciones existen, seamos conscientes de ellas o no. Ahora bien, aún cuando uno sepa que hay aflicciones, uno no sabe de dónde vienen. Por eso, poner de manifiesto el problema, mostrar la raíz de las aflicciones y la forma de remediarlas esa es la meta del Budismo.
Bien, y ¿Cuál es el significado del Budadharma? Significa alcanzar la budeidad mediante el método adecuado y utilizar los conceptos apropiados para formarse y ayudar a los demás, ese es el significado del Budadharma.
Bien, algunos dicen que el Budadharma es el más profundo arte de vivir. ¿Qué quiere decir eso?
La vida es nuestras actividades cotidianas desde la mañana hasta la noche: comer, dormir, vestirse, incluso limpiar el patio, ir al baño, responder a los invitados. Todas estas cosas son la vida. Vivir conforme al Budadharma hace la vida más plena, más fundamentada, más significativa. ¿Por qué? ¿Cómo es eso? Porque uno sabe lo que está haciendo. Uno sabe qué consecuencias va a tener hacer algo de cierto modo. Uno sabe por qué hace las cosas de cierta manera. Esto también es muy práctico, es fascinante. Esto implica que uno debe valorar su propia vida, al igual que la vida de los demás. Es como ver una película, como ver una obra de teatro. La gente solo sabe disfrutar de una obra teatral en el teatro, pero no se detienen a pensar que cada uno de sus movimientos a lo largo de cada día, cada una de sus expresiones es como una obra teatral, una obra teatral que ellos mismos están representando.
Miremos y comprobemos si nuestra actuación es realista, después miremos como actúan los demás. ¡Es muy realista! La gente es feliz, tan feliz, que no parece real. Todo aquello por lo que las personas pasamos, si lo vivimos desde la perspectiva del Budismo, construirá un fundamento para nuestra vida. A la hora de apreciar la vida, seguramente seremos felices, no estaremos preocupados ni angustiados. Si utilizamos el Budadharma para enfrentarnos a la vida, entonces, por amarga que sea, no culparemos al Cielo ni a otras personas. Y por más feliz que sea nuestra vida, no tendremos la sensación de que nuestra bendición nos cayó de las nubes, no nos pondremos tan eufóricos como para perder la cabeza, estas cosas se deben a unas causas determinadas. Así pues, hay que ir por la vida con ecuanimidad, firmes y alegres.
Dicho de otra manera, las enseñanzas budistas se pueden y deben poner en práctica en la vida.
Por supuesto si las enseñanzas budistas se disocian de la vida, entonces, ¿a quién se han predicado? Entonces, el Budismo se puede utilizar en la vida. Mucha gente no sabe que el Budismo se puede utilizar en la vida, especialmente en los últimos siglos, el Budismo chino ha olvidado que el Budadharma se puede aplicar a la vida. Hay quien cree que el Budadharma es solo cantar sutras. ¿Para que los escuche quién? ¿Para que los escuchen los fantasmas y así se liberen de sus sufrimientos? ¿O para que los escuchen los dioses o los Bodhisattvas? Eso es absurdo. En cada sutra las palabras del Buda iban dirigidas a la gente, mostrando cómo se debe utilizar el Budismo. Todas son sobre cómo utilizar el Budadharma en la vida.
Mucha gente no sabe qué significan los sutras, pero los cantan apasionadamente, y adoran al Buda apasionadamente. ¿Eso es también una práctica espiritual? ¿Eso tiene algún mérito?
Por supuesto que tiene mérito, recitemos, por ejemplo, “Buda Amitabha”. ¿Qué significa “Buda Amitabha”? Mucha gente no tiene ni idea. Ellos se limitan a cantar ese nombre. Así que cuando uno recita los sutras, no necesariamente tiene que entenderlos. La finalidad de cantarlos es adiestrar la mente. Lo que entendemos es como un espejo en el que nos reflejamos, nos refleja a nosotros como un espejo, así podemos comprobar si somos capaces de vivir de acuerdo con esa imagen y si seremos capaces de hacerlo en el futuro. Esa es la función de la parte que entendemos de los sutras, la parte que uno no entiende poco importa. En esa parte, basta con que uno escuche los sonidos, esto es una práctica de meditación.
En el pasado muchas señoras mayores, eran analfabetas, pero sabían cantar sutras. Los memorizaban sonido por sonido, entonces podían cantarlos, golpeando el pez de madera. Esa actividad era muy beneficiosa para sus vidas. Llenaba sus vidas de significado, las llenaba de fe. Para esas mujeres los cantos eran muy útiles. ¿De dónde viene la utilidad? En primer lugar, de la fe y, en segundo lugar, de un cambio en su personalidad. Además, son capaces de estabilizar sus emociones inquietas. Las personas que cantan sutras, que los cantan a menudo, son emocionalmente estables, así que el canto es de por sí una forma de cultivar la meditación y aporta un efecto de estabilidad.
En el Budismo se habla de la impermanencia y de la inexistencia del ego así como del sufrimiento y de la vacuidad. Mucha gente, al oír estas palabras, se exclama: “Oh ¡El Budismo es tan pasivo!” ¿De verdad es así?
Esto es totalmente falso. La inexistencia del ego
equivale a la liberación; significa ser libre y estar a gusto, significa
entregar todo lo que hay. En efecto, no ser egoísta significa la inexistencia
del ego. La vacuidad es un hecho; todas las cosas están vacías en tanto en
cuanto son transitorias, sin existencia permanente. Pasan del ser al no-ser, y
del no-ser, al ser. El ser y el no-ser son, en esencia, relativos; en
conjunción constituyen la vacuidad. Esto no quiere decir que no exista nada, no
significa no hacer nada. De modo que el Budismo es realmente muy activo, no es
en absoluto pasivo.


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