sábado, 22 de abril de 2017

Peligros dentro del budismo 5. Michael Roach. Lamaísmo y Epílogo.

Este es el quinto y último artículo sobre los peligros dentro del budismo. En este artículo se expone al Geshe de la tradición tibetana Michael Roach. Se presenta una perspectiva empírica del lamaísmo en general y se expone un epílogo del tema con la descripción de algunos puntos prácticos para identificar a un líder falso que espero les sea útil. Aunque sintetizado, el artículo podría dividirse en dos o tres textos. Pero debido a la necesidad de finalizar con la temática de los peligros y abordar más temas importantes referentes a la práctica del budismo en el mundo laico, he preferido integrar todo lo referente a los peligros para los budistas laicos, puntos de vista y recomendaciones al respecto para que los lectores tengan una perspectiva más amplia y crítica con el objetivo de que otras investigaciones inicien donde estas han terminado.


Geshe Michale Roach

Michael Roach es el clásico caso del cual advierten los maestros budistas desde la explosión de la mística oriental y las drogas en estados unidos de los años sesenta. Michael Roach es un estadounidense hijo de una familia acomodada que después de experimentar con drogas viajó en 1973 a la india a estudiar budismo de un lama tibetano. Regreso a Estados Unidos a graduarse en Princeton y luego regresó al monasterio tibetano desde 1975 hasta 1981. En 1983 fue ordenado como monje budista en la tradición tibetana Gelugpa, la misma tradición del Dalai Lama, en el monasterio Sera en el sur de India. En 1995 fue el primer americano en tener el grado Geshe.          
En 1991 participó en la fundación de Andin International, una exitosa empresa de joyería de Nueva York. Con las ganancias inició varios proyectos entre ellos el Sera May Food Fund. Escribió un libro en el que explica el uso del Sutra del cortador de diamantes en los negocios exitosos. De 1993 a 1999 impartió cursos de budismo tibetano en Nueva York basándose en el modo de vida monástico pero adaptados al modo de vida occidental. 

De 2000 a 2003 organizó un retiro de silencio de tres años en el desierto de Arizona junto a cinco de sus seguidores, entre ellos Christie Mcnally una de sus estudiantes veinte años menor que él con quién tendría una particular relación. En el 2004 creó el Diamond Montain Center, un centro de retiro budista en Arizona.

Roach mantenía extrañas reglas en sus ceremonias privadas que según ex miembros, incluían besos y tactos en los genitales, cosas que justificaba mediante confusas enseñanzas de Tantra.


En 1998, Michael Roach se casó con su estudiante Chistie Mcnally en Rhode Island en secreto en una ceremonia cristiana. El matrimonio del monje budista tibetano fue descubierto en 2003. Tras el escándalo, Roach explicó a The New York Times que quería honrar su herencia cristiana y dejar su patrimonio a salvo con Mcnally por si algo le sucediera. Figuras importantes del budismo tibetano en América como Robert Thruman y Lama Surya Das le pidieron que renunciara a sus votos monásticos y abandonara la túnica que lo identificaba como monje budista tibetano. Roach se negó. 





La alocada explicación de Michael Roach fue que Christie Mcnally en realidad era una deidad encarnada, una especie de diosa. Por lo tanto su unión con ella no rompía el voto monástico ya que se trataba de un ser no humano. Mcnally en realidad se convención de ello.



En 2006, Roach fue a Dharamsala, ciudad del norte de la india con la intención de presentarse ante el Dalai Lama y mostrar sus enseñanzas. Fue rechazado. La oficina del Dalai Lama declaró que “el comportamiento no convencional de Roach no concuerda con las enseñanzas y prácticas de su Santidad”. Roach tuvo de irse a la cercana ciudad de Palampur para hacer su charla.  

En 2009 Christie Mcnally se separa de Roach. Se dice que se vio al monje tibetano ebrio en un bar con modelos rusas. Un año después, Mcnally se casa con Ian Thorson, un cercano discípulo y estudiante de Roach, en 2010. Unas semanas después, la pareja regresa a Diamond Montain a dirigir los retiros. En uno de los extraños ritos enseñados por Roach, Mcnally apuñala a su esposo tres veces con un arma ceremonial. Este incidente y algunos comportamientos violentos de Mcnally, hacen que Roach expulse a la pareja del retiro.

Deciden hacer un retiro solos en el desierto a la intemperie con la ayuda secreta de unos cuantos miembros. Christie se refugió con su nuevo esposo en una cueva abandonada. Creyéndose inmunes bebieron agua estancada y enfermaron. Christie enfermó primero, luego Ian. Este último empeoró. En lugar de llamar a emergencias, Christie decidió usar sus poderes de sanación tibetana para curarlo. A la mañana siguiente Ian se veía muy mal y no respondía. Christie Mcnally decidió entonces usar su radio y pedir ayuda. Las autoridades encontraron el cadaver de Ian Thorson  junto a su esposa deshidratada y débil. Mcnally no enfrentó cargos por la muerte de Thorson.

Michael Roach aún maneja su retiro en el desierto de Arizona. Ha escrito gran cantidad de libros y tiene adeptos. El Dalai Lama ha rechazado y desacreditado el trabajo, práctica y enseñanza de Michael Roach, quien aún ostenta el título de Geshe y se presenta a sí mismo como monje de tradición tibetana.


Lamaísmo.

Aprovecho el análisis de Michale Roach para hablar un poco sobre el Lamaísmo. Lo que comento a continuación no son argumentos sino opiniones basadas en mi propia experiencia personal, y no deben ser tomadas como pruebas como las que se exponen en el actual y los anteriores artículos sobre peligros dentro del budismo. Agradezco a mis hermanos practicantes de tradiciones tibetanas tener esto en cuenta.

No creo en el lamaísmo. Desconfío profundamente de este sistema y lo considero, a nivel personal de practicante laico, un peligro. El lamaísmo es una puerta de doble vía, una espada de doble filo. Por un lado ha traído el budismo a rincones de Latinoamérica a los que nunca antes había llegado y ha ayudado a cientos de personas a encontrar y practicar el Dhamma. Por otro lado, ha sido una entrada libre para muchos farsantes, comerciantes espirituales de occidente y del Tíbet.

En el Tíbet, y me refiero a monjes y lamas de alto rango, también hay corrupción. Los tibetanos, al igual que los occidentales o que cualquier persona de cualquier parte del mundo, también son susceptibles a la avaricia, a la codicia, la lujuria y el engaño. Son tan humanos como cualquiera de nosotros. Creer que una persona nacida en el Tíbet, con una túnica, un título y la cabeza rapada es una persona íntegra, ética, moral y realmente budista así nada más, de manera gratuita solamente por ver estas características, es un error. Un error que a los occidentales nos fascina cometer. Y es un error que las personas falsas e inmorales del Tíbet, como cualquier humano sin ética, han sabido aprovechar.

Aunque sea obvio, debo aclarar que la mayoría de los monjes y monjas del Tíbet y de occidente son verdaderos budistas. Son personas que realmente tienen la genuina intención de difundir el Dhamma y son dignos de ser llamados monjes y monjas budistas. Me estoy refiriendo aquí a las excepciones, una minoría que viene emergiendo desde hace más o menos cincuenta años.

Desde hace algunas décadas, durante el contacto del budismo tibetano con los buscadores occidentales, muchas personas de ambas culturas vieron una oportunidad de oro en la explotación económica del budismo. Más adelante en este mismo artículo hago una explicación más detallada del contexto histórico y cultural en el que esto sucede. Debido a ello, hoy en día hay una serie de lamas, monjes y demás personas tituladas en lejanos templos de Tíbet que al igual que Michale Roack son personas que se lucran con sus títulos de monjes, rompen los votos, se mezclan siempre con dinero, y hasta causan muertes. Esta insistencia en creer en la santidad de un título y una túnica les da inmunidad para cometer sus fechorías. La gente simplemente se niega a cuestionar por miedo a perder la paz que tanto habían buscado, y es porque depositan esa paz en algo externo, en una persona, y hacen de ello un estado mental fijo. Esto es un error y es contrario a las enseñanzas de Buda.

El peligro del lamaísmo no es el lamaísmo en sí, el peligro es que la gente se niega a cuestionar a los lamas porque son lamas, y tragan entero. He visto mucha gente engañada y literalmente adoctrinada ciegamente. También he conocido mezclas curiosas al igual que en el zen, del que también han hecho empresa con todo (el zen del ciclista urbano, el zen de correr, zen para cocinar, etc). Lo más curioso ha sido una chica que se ordenó como monja tibetana y que vende un particular servicio. Lecturas de tarot tibetano. Un oráculo hecho con figuras de la mitología tibetana para leer la fortuna, el porvenir, cargado de simbolismos antiguos y sabidurías milenarias con toda la venia del asunto. No relaciono en modo alguno el tarot con el Dhamma, de hecho hasta me parecen contrarios, pero soy practicante del Dhamma, no de la cultura tibetana, así que realmente soy ignorante al respecto.

Hablar de ello requeriría no solo otra serie completa sobre peligros dentro del budismo sino prácticamente otro blog, así que no creo volver a escribir otro artículo sobre lamaísmo. Personalmente puedo comentar mi experiencia con lo que he llamado “budismo para turistas." Grupos que según mi experiencia y desde mi criterio, son más bien clubes de personas solas y vacías. Personas con dinero que aportan grandes sumas para ir a retiros en los que literalmente se idolatra a un lama por decir obviedades que en la boca de otra persona sonarían tan tontas como propagandas de shampoo. Un ejemplo de esto es el camino del diamante del Lama Ole, personaje que me parece una literal caricatura de un embaucador de turistas espirituales. Tuve la oportunidad de leer su principal libro y estar en contacto con tres de sus grupos en tres ciudades distintas. Es extraño atestiguar como unas enseñanzas concebidas principalmente para liberar a la gente de las ilusiones pueda servir a su vez para crear otra ilusión. El culto a la personalidad es prácticamente una necesidad instintiva.





El objetivo, no solo de estos artículos sino del blog en general, no es servir como fuente de información fidedigna en la cual basarse para realizar la práctica. Esto procuro aclararlo constantemente. El objetivo es en realidad fomentar la necesidad de investigación. Seguir la recomendación de Buda cuando dice que no creamos las cosas solamente porque él las dijo. Comprobarlo todo antes de tomarlo por cierto. Llámelo desconfiar. Creo que es un buen término y sí, esa es la idea. Desconfíe de todo lo que le parezca convenientemente atractivo, cómodo y familiar. Paternal es la palabra. Entonces el lamaísmo no será un peligro porque usted podrá comprobar por sí mismo si lo están o no engañando.

Epílogo de los peligros dentro del budismo.

A pesar de que Osho y Chopra no son budistas, sí representan el perfil de un peligro para la interpretación del budismo en occidente. La razón es la tendencia occidental a mezclar doctrinas y creencias. Esta tendencia que viene del deseo de obtener seguridad y llegar al fondo de una sabiduría absoluta de manera rápida y el miedo a la idea de la extinción en la muerte, es lo que provoca que personajes como Osho y Chopra sean un peligro no solo para un practicante del budismo sino para toda persona interesada en temas espirituales.

El buscador occidental piensa que es privilegiado. Piensa que ha llegado a un punto en la historia en el que toda la síntesis de la sabiduría ha sido regada a lo largo de los siglos y que solo debe juntar todas esas piezas para formar un mapa espiritual en el cual ninguna creencia es excluida (porque todo lo espiritual debe tener algo de verdad) y que su privilegiada posición económica y cultural le da las herramientas para discernir lo correcto de lo equivocado.

Afirmaciones como “todos los dioses son un dios” o la creencia de que sin importar la religión, siempre al fondo de esta se encuentra “un principio eterno o el espíritu eterno” que ilumina a los maestros, son la base de una creencia ecléctica que algunos simplemente interpretan como una sincronía con el espíritu universal de la naturaleza sin encuadres ideológicos pero pudiendo caber en todos ellos, como una llave maestra. Otros lo llaman esoterismo o artes ocultas, era de acuario, nueva era. Otros le llaman Tantra, otros sabiduría mística, y así hay varios nombres más pero el concepto aunque nebuloso, es el mismo:

Existe un algo, un espíritu más allá del tiempo y el espacio, una fuerza que inteligente o instintivamente revela los secretos de la energía, la vida y las transmutaciones a personas de sensibilidad y sabiduría superior que son llamados iluminados, profetas o simplemente maestros, y que desde sus distintas propuestas espirituales apuntan hacia una misma meta, la libertad espiritual, el amor o la evasión de impuestos.

En el proceso de investigación sobre los peligros actuales para el practicante budista laico, noté un patrón que según las advertencias de muchos maestros budistas procede de un común denominador en cuanto a los movimientos espirituales modernos. Los años sesentas y setentas. Durante estas dos décadas, ocurrió algo extraño en cuanto a la perspectiva espiritual no solo en occidente sino en todo el mundo.

Para comprender mejor cómo se formó y cómo funciona este gigantesco supermercado espiritual al que estamos expuestos y que anualmente mueve gigantescas sumas de dinero, expongo un breve resumen histórico con el objetivo de brindar al lector un contexto más claro del surgimiento de estos movimientos el cual puede servir como punto de partida para sus propias investigaciones:

Recién pasada la triunfante y pacífica era de la pos guerra, el mundo occidental y más exactamente Estados Unidos, principal influencia cultural de nuestros países, experimentó un cambio radical en su modo de vivir e interpretar la sociedad, la moral y la intimidad o espiritualidad. Una fractura en el relevo generacional de padre a hijo.

En los años cincuentas, en la mentalidad de las personas aún estaban muy frescas y muy marcadas las tendencias de cohesión social y la lealtad nacional, familiar y de fe que se afianzaron durante la guerra. Estas tendencias se mantuvieron como fórmula del éxito de la sociedad ideal, fuerte y triunfante. Pero al no necesitarse más la unión nacional para mantener una salud psicológica apta para los tiempos de guerra, estas fórmulas morales y éticas comenzaron a hacerse rígidas. Aún había jazz, drogas, licor y diversión, pero los valores sociales estaban sumamente enraizados en los conceptos de patria, religión, y los roles del hombre y de la mujer bien definidos dentro de la familia y la sociedad. La crianza de los hijos se basaba en conceptos éticos fuertemente definidos en lo que respectaba a lo bueno o malo. Era blanco o negro. No había espacio para matices.

Esta rigidez ética y social, fundamental en tiempos de guerra pero innecesaria en tiempos de paz, poco a poco se fue convirtiendo en una atadura psicológica para la nueva generación de jóvenes que aunque sentían fuertemente el eco de la guerra, no la vivieron y por ende no entendieron la importancia moral de la eficiencia y la efectividad. Por su parte, la generación anterior tampoco entendió que estos jóvenes no tenían por qué continuar ejercitando unos esquemas mentales que no correspondían a un mundo que había tenido cambios radicales en tan corto lapso de tiempo, (de una generación a otra) y malinterpretaron sus intentos de autoafirmarse como desagradecimiento a los sacrificios realizados durante la guerra y un desprecio por la herencia ética de las generaciones pasadas. Se da una fractura generacional en la continuidad de los valores y la visión de sociedad. La nueva generación se encontraba ahora huérfana de espíritu, de propósito en la vida, de identidad. Todas estas cosas que sus padres habían tenido tan fuertes y tan vívidas durante sus años dorados, éstos no las tenían. Entonces explotó el mercado espiritual de oriente.

La mística extraña y oscura de oriente que podía ser llenada con toda la fantasía, las necesidades emocionales y las ilusiones de los hijos huérfanos de occidente, se encontró con el dinero de los hijos de las familias ricas de América y de Europa. A este exótico y prometedor cóctel que ya era potencialmente peligroso, se le añadió un ingrediente final. La fórmula del desastre. El químico y la mecha que haría explotar la bomba espiritual que aún hace desastres en nuestros días. Una sustancia química que Albert Hofmann sintetizó en Suiza en 1.938 a partir del hongo cornezuelo.  El LSD o ácido lisérgico. El mayor catalizador de alucinaciones creado hasta entonces.

Estos tres factores: La carencia de identidad de los jóvenes de los sesenta, el contacto de las religiones orientales con el dinero occidental y las drogas, fueron el caldo de cultivo para que personas como Osho y Depak Chopra se hicieran millonarios montando circos espirituales y redactando teorías de humo y espejos para turistas espirituales. La lista de gente que fue a oriente a iluminarse, se hizo de un título espiritual rimbombante y regresó a montar movimientos, sectas, iglesias y doctrinas es bastante grande e incluso va desde los sesentas hasta los noventas, y con menor popularidad ahora pero con igual peligrosidad que entonces.

En esta serie de artículos hemos analizado varios ejemplos del fraude metafísico y espiritual del mundo en sus distintas formas. Sectas, tradiciones, líderes, gurúes.

Algunos puntos a considerar para saber si un líder es un farsante o no pueden ser: 

Son tolerantes al uso de las drogas. Afirman: Aunque no deben usarse, las drogas también sirven para llegar a estados mentales de iluminación. Es decir, no deberías usarlas, pero si las usas no es tan malo ya que también te iluminas con ellas. Un consumidor o adicto a las drogas es sumamente fácil de manipular.

Refuerzan el concepto de alma inmortal. Explotan el miedo a la muerte a través del concepto de alma. Dicen que el alma existe y es eterna, usted es eterno. La muerte no existe.

Promocionan rebeldía como libertad. Dicen: Toda forma de organización (autoridad) es opresora. Esto es especial para gente joven.

Relativizan el valor del dinero. El dinero no importa, su valor es secundario y no se compara con la sabiduría para vivir eternamente. (Es decir, no importa lo que te cobre, siempre es poco pues te estoy haciendo un favor por la eternidad)

Premisa de Disney.  Usan la estética y el bienestar como criterios de verdad. Si suena bonito, se ve bonito, se siente bonito, entonces debe ser verdad. Si suena desagradable, se ve atemorizante, si la experiencia es desagradable, debe ser algo malo. Esta tendencia a relativizar los conceptos y las experiencias desde una zona de confort mantiene a la persona en un mundo de ilusiones. Cuando la vida real golpea, la persona se desmorona.

Permisividad de la conducta sexual o sexualidad libre. El sexo es el más poderoso de los ganchos de mercadeo, incluso más que el dinero. Todo lo que se venda a través del sexo debe generar sospecha ya que siempre se dirige o desemboca en otra cosa: obediencia, dinero, etc. Esto también da pie al consentimiento del abuso sexual.
  
Tergiversación de los textos sagrados o de las religiones.  La conveniente reinvención de los escritos sagrados de las religiones más extendidas. Reinterpretan las doctrinas religiosas alegando que sus instituciones son torpes y no las entendieron y que ellos sí comprendieron lo que en realidad quería decir. Algunas veces las reescriben ellos mismos o hacen un compilado o mezcla de ellas queriendo sintetizar el conocimiento, y por ende la autoridad espiritual de todas ellas.
  
Injerencia en política. Muy rara vez se les verá abiertamente a favor de una ideología o ala política, pero suelen hacer acercamientos con posiciones liberales o de izquierda con el fin de generar empatía con un público inconforme, joven y oposicionista, lo cual es el perfil del buscador espiritual.

Mezclan verdad con mentira. Al inicio brindan argumentos lógicos racionales que son acordes a la realidad y pueden ser compartidos por las religiones desde el sentido común. (Por ejemplo, no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieran, amaos los unos a los otros, haz lo que quieras a nadie dañes, etc.) De esta manera, la perspicacia y duda con que la persona tiende a escuchar al maestro por primera vez empieza a ceder, ya que lo que dice tiene sentido, haciendo que lo que escuche posteriormente del maestro se tome cada vez con menor prevención y más confianza. Así, lentamente, las enseñanzas del maestro empiezan a verse en un principio como revelaciones de sabiduría que con el tiempo se vuelven órdenes de una autoridad espiritual superior a medida que la persona se va metiendo más en la comunidad de adeptos o en sus productos de consumo. En este sentido actúan como los vendedores de droga. La primera dosis es real y de primera calidad. Una vez se engancha al cliente con esta, las siguientes dosis son imitaciones que van degenerando hasta llegar al veneno.

Egolatría. Suelen ser profundamente ególatras, usando su propia imagen como imagen religiosa y marca personal de mercadeo. Algunos empiezan siendo comunes estafadores y terminan creyendo realmente que son iluminados generándose a sí mismo trastornos de personalidad como el delirio mesiánico.

El dinero. Éste debería ser el más obvio y grande signo de un estafador. Sin embargo la necesidad de admiración y la ambición sublimada a través de la espiritualidad hacen que estos estafadores usen su modo opulento y extravagante de usar el dinero de sus estafas como una señal positiva de que son lo que dicen ser. De nuevo la premisa de Disney. Cobran sumas de dinero absurdas por sus apariciones y servicios espirituales. A esto le llaman se una “persona de éxito”. Muy usado por los pastores evangélicos. Y tiene dos caras. Si una persona malvada tiene dinero, se hace énfasis en el dinero y no en la persona, y se dice: Ésta persona es malvada, por eso su dinero es mal habido. Pero si la persona es un adoctrinador, no se presta atención al dinero sino a la persona, lo inverso del anterior, y se dice: Éste tipo es bueno, por eso tiene éxito.

Discurso metafórico, confuso y adulador: Usan un lenguaje poético y simbolista dentro del cual convierten sus opiniones y doctrinas en verdades incontrovertibles por la vía de la amabilidad y la excusa del afecto. Son magos de la palabra. Pueden convertir un concepto tan metafórico como el amor, en una sustancia o energía real que puede ser contenida en objetos sagrados o en doctrinas escritas, lo cual venden a escala industrial generando millones.

Profecías apocalípticas: Esto es una marca de la época de la guerra fría y aunque ya no es tan predominante, nunca lo dejan de usar. Usan un esquema tipo arca de Noé. El mundo se va a acabar, solo yo tengo la única forma de salvación. Crean en mí y se salvarán. Es decir, generan obediencia por temor. En el año 2.012, tuvieron un leve impulso por las profecías del fin del mundo del calendario maya. Al pasar la fecha temida dijeron que lo del fin del mundo físico era metafórico y que realmente estaban hablando de un “cambio en la conciencia colectiva de la humanidad”. Esto lo usan cada tanto, y obviamente no hay reembolso en caso de que no haya apocalipsis.

En síntesis, lo que los vendedores de ilusiones hacen es simplemente Decirle a la gente lo que quiere escuchar. La gente viene con sus propios miedos, interpretaciones y puntos de vista. Lo embaucadores lo que hacen simplemente es reforzar estos puntos. A cambio reciben credibilidad y obediencia absoluta. Nosotros estamos condicionados para atemorizarnos, para esperar milagros, para obtener satisfacción instantánea, para creer sin pruebas. Deseamos tanto creen sin pruebas porque para nosotros eso es la prueba de que algo es poderoso. El hecho de que no lo podamos explicarlo le da poder. Si se explica, entonces pierde el misterio, y sin misterio, no nos queda otro camino que hacernos responsables de nuestros propios actos, y nuestra mentalidad infantil y huérfana requiere muchísimo esfuerzo para salir de ese esquema. 

A los líderes hay que cuestionarlos siempre. ¡A todos! Y todo el tiempo. Si el líder es falso, tarde o temprano caerá su farsa. Si el líder es genuino, cada vez que se le ponga a prueba, generará más confianza y se sabrá que es real, y no habrá duda de ello, pero siempre hay que cuestionarlo, hasta que muera.

Lo primero que me llamó la atención de Buda seriamente fue su declaración de que no hay que tomar por real lo que dijo sólo porque él lo dijo, sino que hay que analizarlo, ponerlo a prueba, experimentarlo y sólo entonces tomarlo como cierto, además dejando de lado todo lo demás que no sirva. Esto es literalmente, el método científico. Lo tomé como un reto académico. Después como un reto personal. Ahora como un reto espiritual y hasta ahora, cada vez que pongo a prueba cada enseñanza suya, encuentro que es cierto. No tengo que “creer” que es cierto. Lo experimento y compruebo hasta “saber” que es cierto. Esta es la cuchilla de Buda por la que paso a todo aquel que se me presenta como líder espiritual. Es una defensa contra el engaño, contra el mundo de las ilusiones. Me hice budista no a través del estudio sino a través de la práctica, la comprensión y práctica de las enseñanzas.

Vídeo: Dalai Lama. Lamas que contradicen el Dharma

9 comentarios:

  1. Muy interesante articulo. Hay que ser objetivo y someter a discusión lo que uno lee o le enseñan. No creer las cosas a ciega. Me gustaría conocer su opinión de Yogananda

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    1. Yogananda me parece el precursor de todo lo que se ha comentado en estos cinco artículos. Podría decirse que fue uno de los primeros o el primero en intentar explotar las creencias orientales en el capitalismo occidental. De hecho es la misma fórmula que los otros pero más rudimentaria, sin embargo la dialéctica es la misma. También usaba la figura de Jesús para llegar a su público estadounidense, explotó la creencia más mística de las religiones védicas por ese entonces que era yoguismo y su libro de cabecera, Autobiografía de un Yogui, es un trabajo concentrado en el culto a la personalidad. Fue el primero en tender en gran puente entre las dos culturas. Nacer en una pequeña ciudad de India para hacer fortuna y morir en una grande y lujosa hacienda en California es el sueño de todo gurú. Hay que tener en cuenta que en esa época, inicios del siglo XX, la ciencia no reparaba mucho en temas considerados netamente religiosos y la prensa no cuestionaba, al contrario, daba todo aval e impulsos a gurúes exóticos con el objetivo de levantar las empresas comunicadoras.

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  2. Interesante articulo , e nespecial sobre los " nuevos monjes budistas " acaparadores de jovenes descontentos , tambien me fue dificil la lectura por el fondo ... Gracias

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  3. Excelente artículo. Deja entrever muchas posturas que actualmente suceden, desde ese ser humano que está en una búsqueda desenfrenada por encontrar luz fuera de sí mismo, exteriorizando sus problemas, como aquellos que también buscan una solución a su sufrimiento intentando llevar su cruz y sanar su historia y mente, pero que en el camino, entre tanta confusión de tipos de conocimiento del budismo, que es muy atractivo e interesante, se tropiezan con todo este conglomerado de guías espirituales... Es súper relevante de alguna manera poder tener un espíritu crítico... Con el fin precisamente de tener un camino más despejado e ir dando pasos firmes, ya sea en cualquier ámbito... Ya que además no estamos solos, es un acto de responsabilidad personal, y para los demás, para ayudar de verdad.. gracias!!!

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  4. Muy buen articulo. Personalmente comprado y he leído los de los personajes que aquí se mencionan, incluido Geshe Michalel. La mayoría de las aveces doy por cierto muchas de las enseñanzas de estos libros. Mas haya de que este articulo esta enfocado en Geshe Michael, encontré en este articulo varios puntos que me han abierto mi panorama.

    Las siguientes líneas, me parecen clave:
    El hecho de que no lo podamos explicarlo le da poder. Si se explica, entonces pierde el misterio, y sin misterio, no nos queda otro camino que hacernos responsables de nuestros propios actos, y nuestra mentalidad infantil y huérfana requiere muchísimo esfuerzo para salir de ese esquema.

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  5. Interesante artículo. Está más que claro que no debemos seguir ninguna creencia a ciegas, ningún líder a ciegas, en ningún área, ya sea religiosa, política o de la cualquier índole. Todo es cuestionable. Siempre hay que ir en busca de la verdad.

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  6. excelente tema..puntual de estos tiempos..buda palabras mas ..o menos comento..no observes el que comenta..observa sus palabras..y mas allà de las palabras vè a su contenido..verificarlo..conque no te haras seguidor de la persona ni de sus palabras ..sino del contenido...es hacer el camino..tal y como el lo hizo...

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  7. por cierto de la ilustraciòn de fondo..interezante esto..a unos los disperso y a otros no..me gusta esta ilustraciòn de un mandala tibetano..adecuado para mi..mil gracias....

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  8. Buen artículo, totalmente de acuerdo con lo de Yogananda.

    Me hace gracia cuando escucho a algunas personas decir que el mensaje de Jesús y el de Buda es el mismo, se nota que no han leído a fondo la Biblia ni el Canon Pali, el budismo y el cristianismo tienen más diferencias que cosas en común, no creo que todas las religiones sean liberadoras, de hecho, pienso rotundamente que ni el cristianismo ni el islam ni el judaísmo sean buenos caminos para liberarse del samsara.

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